En tanto, los familiares de «Miguelito» realizaron una marcha la mañana de este jueves con el féretro hasta el destacamento de la Policía Nacional, en dicha demarcación, para exigir justicia y el esclarecimiento del fallecimiento del joven
Diego Pesqueira lamentó la muerte de Miguelito.
La Policía Nacional informó que investigará si «existe alguna situación de salud» dentro de las celdas de la sede de la Dirección Regional en San Cristóbal, donde estaba detenido el joven Miguel Antonio Lucas, conocido como «Miguelito», sobre quien sus familiares denunciaron que murió una semana después de ser víctima de maltrato mientras estaba en custodia policial.
«Nosotros hablamos con las evidencias; por eso les dije que debemos esperar los resultados de la autopsia, que es la que dice de manera inequívoca si una persona sufrió maltrato físico y demás. Por el momento tenemos el levantamiento oficial y hasta el momento no tenemos evidencia en ese sentido», indicó el coronel Diego Pesqueira, vocero de la institución.
En tanto, los familiares de «Miguelito» realizaron una marcha la mañana de este jueves con el féretro hasta el destacamento de la Policía Nacional, en dicha demarcación, para exigir justicia y el esclarecimiento del fallecimiento del joven.
Además de decenas de miembros de la familia de Lucas, en la marcha participaron amigos y allegados de Miguel, quienes colocaron el ataúd frente al destacamento para exigir a las autoridades que se investigue el caso.
Parientes del fallecido indicaron que previo a ser arrestado Miguelito tenía un verifone y que, supuestamente, estaba vendiendo números.
«Lo detuvieron el miércoles (pasado), nunca dejaron a la familia verlo en el destacamento. A los cinco días, cuando se puso grave fue que dejaron que la familia lo llevara al médico», contó un familiar del joven.
«Cómo se ve en los videos, tenía varias lesiones, vomitaba sangre y tenía fiebre alta. Finalmente murió. Al parecer sufrió varias agresiones en el destacamento», aseveró.
La muerte de Miguelito es uno de los más recientes casos que han puesto en tela de juicio la manera en que agentes de la Policía Nacional abordan y tratan a la ciudadanía, en momentos también en el que el Gobierno predica sobre los avances de la reforma a esa entidad encargada de velar por el orden y la seguridad.



