La comunidad se une en apoyo a las víctimas, ofreciendo ayuda y recursos a los servicios de emergencia en el lugar Los heridos tras el accidente han sido trasladados a hospitales cercanos, mientras se espera un aumento en el número de víctimas (FUENTE EXTERNA)
La localidad de Adamuz, en la provincia española de Córdoba, se ha sumido este domingo en el dolor, la conmoción y la incertidumbre ante el accidente entre dos trenes de alta velocidad que ha dejado al menos 21 fallecidos y decenas de heridos.
Pasaban las 19.30 horas de este domingo cuando un tren de la empresa Iryo, que había salido de Málaga a las 18.40 horas con destino a Madrid con 317 personas, descarriló sus tres últimos vagones e invadió la vía contigua por la que en ese mismo momento circulaba otro convoy de la compañía Renfe con destino a Huelva.
La peor parte del choque se la han llevado los dos primeros vagones del tren de Renfe, en las que viajaban 53 personas de las 200 que iban en ese tren. Esas dos unidades han caído por un terraplén de unos cuatro metros.
De inmediato, y ante las trágicas imágenes que mostraban los pasajeros en redes sociales, los servicios de emergencias acudieron al lugar del siniestro, una zona escarpada y de difícil acceso ubicado a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Adamuz, cuyas vías de entrada se vieron cortadas para facilitar el acceso a los vehículos de emergencias.
Decenas de vecinos de localidades próximas se iban acercando a los puntos de acceso a la localidad para facilitar mantas y agua potable a los agentes de seguridad que hacían de transportistas de la solidaridad generada entre los vecinos de Córdoba que caían en la conmoción por lo sucedido.
El dolor cuando se conocía poco a poco el número de fallecidos y la incertidumbre de lo que pueden encontrar los servicios de emergencias con el paso de las horas,
En polideportivo municipal de Adamuz se convirtió en improvisado hospital de campaña donde se han atendido a los heridos más leves y desde allí han salido los diversos autobuses que han trasladado a los pasajeros ilesos hasta Málaga, Sevilla y Córdoba.
Frenazos muy grandes
Muchos de ellos han relatado a los periodistas que se produjeron «dos frenazos muy grandes» en el tren Iryo y desde entonces «se desató el caos» con «personas cayendo al suelo» y «mucho nerviosismo».
También entre los familiares de los pasajeros que se han desplazado hasta Adamuz y que han intentando contactar con sus seres queridos.
Hasta el centro también se desplazó el consejero de Presidencia de la comunidad autónoma de Andalucía, Antonio Sanz.




