Suiza. Las conversaciones para lograr un acuerdo de paz duradero entre Estados Unidos e Irán comenzaron ayer en Bürgenstock, , con mucha desconfianza por parte de la delegación iraní, que acabó abandonó el en protesta por nuevas amenazas del presidente Donald Trump.
La delegación, encabezada por el jefe negociador Mohamad Baqer Qalibaf, dejó el edificio después de que el mandatario estadounidense publicara en la red Truth Social un mensaje en el que amenazaba a Irán con nuevos ataques si no impedía que sus aliados de Hizbulá “causaran problemas” en Líbano.
Según la agencia estatal iraní IRNA, el desplante se produjo a raíz de que las negociaciones “entraran en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción a causa de la publicación de un mensaje insultante del presidente estadounidense”.
Ya antes de este incidente, la delegación de Irán evitó hacerse fotos en las que sus miembros estrecharan la mano de sus contrapartes estadounidenses.
Tampoco participaron en una comparecencia al inicio del encuentro con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que encabeza la delegación de su país, junto a los primeros ministros de Catar y Pakistán, mediadores de las negociaciones.
EE.UU. ve avances
Vance aseguró que hubo “grandes avances” en las horas previas, y esperaba que hubiera más a lo largo de la jornada, destacando también el hecho histórico de que altos responsables iraníes y estadounidenses negociaran cara a cara tras medio siglo de desencuentros.
El objetivo de este diálogo, aseguró, es “pasar página y transformar nuestra relación con el pueblo iraní”, aunque advirtió a Teherán que sus dirigentes deben estar “dispuestos a dejar de ser un factor de inestabilidad regional y a renunciar a largo plazo a sus aspiraciones de obtener armas nucleares”.
Respecto a la situación en Líbano, donde persisten los ataques israelíes, el vicepresidente aseguró que hay también avances para garantizar la aplicación del alto el fuego. “Esas cosas son siempre un poco complicadas”, afirmó al respecto, aunque destacó que si se compara la situación del conflicto en Líbano con la de hace tres meses “se han logrado grandes progresos” y el presidente Trump “se ha comprometido a lograr un alto el fuego completo en toda la región”. “La paz nunca es fácil, siempre requiere un poco de trabajo y cierta disposición a ceder y recibir, pero el presidente de Estados Unidos está comprometido no solo con la paz con Irán, sino con una paz regional”, aseguró.
El fin a cuatro meses de guerra en Oriente Medio
Las conversaciones de Bürgenstock, surgidas después de que el miércoles pasado Teherán y Washington firmaran un memorando de entendimiento de 14 puntos, tienen por objetivo concretar un acuerdo de paz definitivo. El memorando estipula que ambas partes disponen de 60 días para negociar sobre el fin de hostilidades pero también del supuesto programa nuclear iraní, en un periodo en el que Teherán debe garantizar el libre tránsito por Ormuz.



